Negocio necrofílico

by Demer

El negocio “necrofílico” no es nuevo. Ni acá, en nuestro país, ni en otros. Donde hay posibilidad de obtener dinero ahí están los oferentes. Todo sirve para ser vendido. No importa si es un proyecto cultural, un acto de oportunismo o un intento en vano.

Un caso casi interesante es el de Revista Noticias o, mejor, del denominado Grupo Perfil. Basta que alguien muera para que instantes después estén ofertando algún material relacionado al fallecido. Naturalmente no es azaroso. Al enterarse de que una persona está por morir comienzan a realizarse las producciones a ser vendidas. Un ejemplo es el filtrado suplemento especial por Sandro cuando recibió su trasplante y desde Clarín pensaban se moría, no sucedió y el suplemento quedó en los anaqueles digitales del medio, más allá que se les escapó y vio la luz quedando como un papelón de dimensiones.

Al morir Alfonsin vendieron un Dvd. Al morir Mercedes Sosa vendieron un Dvd. Al morir Sandro, obviamente, vendieron Dvd´s. No uno, sino varios. Todo sirve.

Alrededor de la muerte, también, un gran negocio (recordemos a Michael Jackson que vendió más de muerto que en la última década en vida prácticamente)

La muerte, oportunidad y negocio.